El regreso del Charger a México viene con tracción integral y sin V8
Otro representante de los muscle cars está de vuelta en nuestro país, el Dodge Charger llega con la versión Scat Pack, aunque sin un V8 bajo el cofre y tracción a las cuatro ruedas.





Es un vehículo enorme, como era común en los años 60, registrando una longitud de 5.24 m, equivalente a una SUV mediana, pero con solo dos enormes puertas. En ese tenor, el aspecto hace una remembranza a sus orígenes, con trazos de modelos clásicos altamente reconocibles en su carrocería, luciendo una “cara” más moderna con parrilla escondida y luces LED que cruzan todo el ancho del vehículo, tanto al frente, como en la parte posterior, con las llamadas “Ring of Fire”combinando con rines deportivos de 20”, cofre con salida de aire que esconde la leyenda Sixpack, haciendo alusión a la mecánica y la integración del logotipo iluminado, denominado Fratzog, también, parte de los modelos históricos.
La cabina es muy amplia, enfatizando el ancho de poco más de 2 m del modelo, con un tablero de formas elaboradas, con insertos de fibra de carbono, iluminación ambiental y, un par de pantallas para el cuadro de instrumentos e infoentretenimiento, cuya peculiaridad, es que la del clúster es más grande, con 16”, mientras que la central, se queda con “solo” 12.3 y ofrece conectividad sin cables a las plataformas de Android y iOS.



Por un lado, la tradición busca estar presente en la palanca de cambios en forma de empuñadura de pistola (Pistol Grip), pero, las formas del tablero orientadas al conductor, los asientos deportivos tapizados de piel y Alcántara, así como una peculiar cajuela estilo liftback, se imponen aumentando la versatilidad.
¿Adiós músculo?






Afortunadamente, a nuestro mercado llega Charger únicamente el 6 cilindros en línea, 3.0l Twin-Turbo, conocido como Hurricane, en configuración High Output, que se traduce en 550 HP y 531 libras-pie de torque. Funciona a través de una transmisión automática de 8 cambios y tracción a las cuatro ruedas. Según cifras oficiales, el pony car es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 3.9 segundos y complementar un cuarto de milla en 12.2 segundos @ 184 km/h.
Sin tomar en cuenta la configuración del motor, son cifras que se esperan de un modelo en esta peculiar categoría. Aunque, después de probarlo en pista, durante el lanzamiento, esa agresividad que lo hacía característico, ha sido remplazada por mucho refinamiento al rodar y una precisión comparable a un modelo europeo. Solamente en frenadas a fondo, donde el eje trasero busca descolocarse y las dimensiones, entre ellas, el paso de más de 2.1 toneladas, nos recuerdan que se trata de un vehículo americano.

Claro, la plataforma permite desconectar el eje delantero, para mandar toda la fuerza hacia atrás, pero, aún así, la plataforma es muy dócil y controlable, rápida en el paso a curvas y con un sonido más que agradable. Incluso, tiene múltiples “herramientas” como Launch Control, Line Lock (para “quemar llantas”) o Drift Mode que buscan legitimar su herencia.
A final de cuentas, es un más un deportivo que un muscle car. Uno bien equipado, rápido y exclusivo con una disponibilidad inicial de solo 50 unidades, aunque, debemos decirlo: que bueno que viene uno con V8 más adelante.
Precio de Dodge Charger 2026 en México
- Charger Scat Pack 2026: $1,489,900





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