La SUV más grande del fabricante alemán, presume cambios más profundos de lo aparente
A primera vista, podría pensarse que Volkswagen hizo la que la mayoría de su competencia: un cambio de diseño, suficientemente profundo para despegarse visualmente de su antecesor, pero manteniendo elementos básicos como plataforma y mecánicas, aunque, esta nueva Teramont tiene más en común con el Golf GTI de lo que parece.







El apartado estético recupera mucho de lo visto en la más reciente Tiguan, con la parrilla cerrada que desplaza la entrada de aire hasta la parte baja, nuevos elementos luminosos dobles que cruzan por todo el ancho y se integran mejor con los faros nuevos y emblemas, hasta los rines de 21”, disponibles en la versión más equipada R-Line ($1,183,990) que pudimos manejar.
Incluso en la parte posterior, calaveras y proporciones, recuerdan mucho al a compacta fabricada en Puebla, con aires que buscan asociarse con la marca de los cuatro aros, específicamente, en elementos cuadrados de sus luces posteriores y hasta en la proporción general.






Por dentro, la disposición y enfoque que se estrenó con su “hermana menor” también está presente en tablero y combinación de elementos visuales, donde destaca la incorporación de materiales orgánicos como madrea real, iluminación ambiental configurable y tapicerías de doble tono que aumentan la sensación de calidad, sin mencionar elementos como la función de masaje, calefacción y ventilación de los asientos, techo panorámico o los cargadores inalámbricos dobles con función MagSafe, por nombrar algunas, sin olvidar el nuevo sistema de infoentretenimiento con pantalla de 15”, conectividad sin cables a las plataformas de Android Auto y Apple CarPlay, así como la integración del asistente virtual IDA, ahora con mejoras en controles táctiles, con la adición de la perilla multifunción en la consola central que permite ajustar volumen y modos de manejo.
Sin embargo, su mayor virtud sigue radicando en la habitabilidad, con un espacio generoso, incluso en la tercera fila de asientos, donde nos solo pueden viajar adultos, sino que pueden llevar equipaje con todas las plazas en funcionamiento.
¿Más cerca del GTI?

La verdadera novedad está en la adopción de la plataforma MQB Evo, es decir, la misma del Hot-Hatch, que incrementa la rigidez en general y permite, junto con un esquema de suspensión revisado, ofrecer una dinámica de conducción más aplomada que otorga mayor confianza en caminos secundarios, como los que utilizamos en los alrededores de Monterrey, durante el primer contacto.
Esa solidez característica de los modelos de la marca, ahora se imprime en su modelo de mayores dimensiones, dejando de lado esa marcha demasiado suave que se percibía en sus predecesoras, con gran tacto en dirección y buen empuje para realizar rebases e incorporaciones.

Bajo el cofre, el 4 cilindros 2.0l Turbo, también en su última iteración (EA888 Evo5), registran 282 HP y 258 lb-pie de torque, con caja automática de 8 cambios y disponibilidad de tracción delantera e integral entre las versiones de la gama (Trendline, Comfortline y R-Line).
La mejora en desempeño viene con la promesa de mayor eficiencia, aunque, siendo honestos, todavía se extraña ese V6, ya que carece del turbo lag que a pesar de los esfuerzos, sigue estando presente y permite estirar en revoluciones en la parte alta del tacómetro, lo que mejora las sensaciones, especialmente en carretera.
Precios de Volkswagen Teramont 2027 en México (disponible a partir del 9 de noviembre):
- Teramont Trendline 2027: $929,990
- Teramont Comfortline 2027: $1,083,990
- Teramont R-Line 2027: $1,183,990





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