Completamente distinto a los que nos tiene acostumbrados, el nuevo eléctrico de Ferrari, sí, leíste bien, revela todos sus detalles
Finalmente ha sucedido, uno los fabricantes de autos más tradicionales y legendarios se ha rendido ante la electrificación son su nuevo Luce, el primer eléctrico de Ferrari.





Con una nada tradicional carrocería sedán, el nuevo modelo de la marca italiana sorprende a propios y extraños por presumir un diseño más generalista de lo esperado, con líneas que parecen muy simples a primera vista, aunque con mucha tecnología y aerodinámica presente en todo momento, es como si un coche deportivo se “pusiera una carrocería normal encima”.
Esto es más que evidente en el frontal, específicamente en el área donde tradicionalmente encontraríamos una parrilla, simplemente no hay nada, sino un hueco que permite que el aire fluya canalizado, gracias al alerón frontal que hace forma de “puente” entre las salpicaderas y da soporte a los faros con elementos ultrafinos para luces diurnas con el resto de los elementos colocados más abajo.

La carrocería transmite vibras monolíticas en su perímetro, con una cabina de formas orgánicas al centro, revelando puertas de apertura opuesta, con botones en el pilar “B” para su control y un poste “C” que parece sacado de un modelo targa.
La parte posterior hace un guiño al pasado de los modelos del “cavallino rampante” con sus calaveras circulares cuádruples, que, de nueva cuenta, pareciera que la carrocería “le queda grande” y se complementa con elementos como una salida de aire lateral, rines de 23 y 24 pulgadas, adelante y atrás, así como limpiaparabrisas colocados en los extremos del cristal.







Como vimos hace algunos meses, el interior fue desarrollado por el estudio de diseño de Jony Ive, exdiseñador de Apple, cuya influencia es más que notoria en la selección de materiales como aluminio y cristal, con bordes y superficies muy bien definidos.
Destaca la integración de elementos análogos y mecánicos en elementos como el cuadro de instrumentos, así como la utilización de diferentes mandos físicos para operar los controles en la pantalla flotante giratoria que recuerda a un Apple Watch de enormes dimensiones.

Ahora bien, Ferrari se ha dado el lujo de desarrollar una plataforma específica para este modelo, integrando múltiples soluciones tecnológicas propietarias de Ferrari, incluyendo 4 motores eléctricos, colocados, uno en cada rueda, para generar, en conjunto, hasta 1,050 HP y 8,482 lb-pie de par, medidas en las ruedas.
La batería, por su parte, puede almacenar hasta 122 kWh, por lo que el rango oficial es de hasta 530 km, a la par de poder acelerar de 0 a 100 en solo 2.5s y poder alcanzar una velocidad máxima de hasta 310 km/h, con todo y su masa de 2,260 kg, gracias a contar con el coeficiente de resistencia aerodinámica más bajo en la historia de la marca.

Pudiera parecer que, desarrollar un modelo eléctrico de corte deportivo, para aprovechar todas las ventajas de un tren motor impulsado por baterías, como una aceleración inmediata, sería lo más lógico para una compañía como Ferrari, aunque, el giro con este sedán de lujo, podría cobrar más sentido, porque hay que ser honestos, si realmente queremos un Ferrari rápido, sería con motor de combustión, bien decía el mismísimo Enzo, “tú pagas por el motor, lo demás va gratis”





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