Sergio Oliveira
Ya sabemos que prometer no empobrece y muchas marcas de origen chino ya han dicho que van a construir una fábrica en México, siendo JAC la única que lo ha hecho, y aunque sea solo una ensambladora, ya genera más empleos que todas las demás. Otras como Foton, MG, BYD y, más recientemente, GAC, han dicho que tienen intención de producir coches en suelo mexicano pero no han dicho ni cuando, mucho menos dónde. El hecho es que la simple promesa tiene a varios estados peleándose por tener el privilegio de contar con una planta ensambladora de automóviles en su territorio, algo que genera empleos, impuestos y desarrollo, puesto que muchos proveedores quieren estar cerca de esas fábricas.
Hoy, son cinco los estados que pelean con más fuerza por convencer a los chinos de poner su planta ahí. Todos tienen ventajas y desventajas y la decisión de la marca debe estar basada no solo en qué productos harían sino cuántos y para qué mercados.
Nuevo León, que no hace mucho consiguió que Kia instalara su fábrica en Pesquería, es uno de los que está en la lucha. A su favor cuenta con la cercanía a Estados Unidos y una interesante base de proveedores, debido a la presencia de Kia. En contra está el hecho de que hay escasez de agua, lo que es fundamental para la industria, además de que su cercanía con el vecino del norte sirve de poco en un momento en que la Unión Americana quiere todo menos fábricas de autos chinos cerca de ellos.
Puebla también está en la lucha. Tiene buena mano de obra, una especie de parque industrial modelo en San José Chiapa, donde se puso Audi, además de toda la base de proveedores que está ahí por causa de VW y Audi. Sin embargo, el gran punto en contra son los sindicatos, que han puesto en jaque la producción en el estado en varias ocasiones y hace que el costo de su mano de obra sea más alto que en otros lugares.
Bajío, cercanos y sorpresas
El Bajío ha sido un gran imán para la industria, tanto que Honda, Toyota, VW y General Motors han puesto plantas de manufactura en la zona. Tiene buena mano de obra, comunicaciones y una red ya muy desarrollada de proveedores, además de líneas de ferrocarril de Ferromex y Kansas. El agua es un problema en este momento, uno que ha hecho que posibles candidatos piensen dos veces antes de instalarse ahí. Y hablando de candidatos, todos están asumiendo que será BYD la primera en hacerlo. Yo digo que no se coman ansias.
Jalisco también quiere una fábrica de autos. Luego de perder a Honda para Guanajuato —sí, la planta sigue en El Salto, pero ya no produce autos, la HR-V se hace en Celaya—, la tierra del mariachi quiere recuperar el brillo y usaría la región de Lagos de Moreno para hacerlo, por la cercanía con los proveedores del Bajío. Jalisco no tiene problemas de agua, no por exceso de ríos caudalosos, sino porque su gobierno ha invertido más que otros en el tratamiento de agua para la industria, la llamada “agua gris”. Tampoco tiene problemas de sindicatos. Pero no es el candidato más fuerte, que en este momento es Aguascalientes, un estado que ya tiene la planta Compas, que perteneció a Infiniti y Mercedes-Benz. Adaptar esa planta es más fácil, barato y rápido que hacer una fábrica nueva. BYD lo hizo con una planta de Ford en Brasil y desde ahí traerá autos a México, para escapar de los 50% de impuestos que impone el Gobierno mexicano desde enero pasado.
Un punto interesante a comentar es que el público en general piensa que un estado no debería “regalar terrenos” para conquistar una planta de autos, sin embargo, tener una fábrica a largo plazo representa un desarrollo importante para la región donde se ponga esa fábrica, que compensa con creces ese “regalo”, que no llega ni a 5% de lo invertido para hacer una planta.
Dicho esto, no sería ninguna sorpresa para esta columna si ninguno de los estados mencionados resultara ser el próximo en ver una fábrica china armando sus autos en México, como tampoco sorprendería que no fuera BYD, como piensan casi todos, la marca china que comience a ensamblar pronto en el país. Lo que sí es que una lo hará y esto se dará más temprano que tarde.





Leave A Reply